Oporto es una ciudad colmada de color y llena de historia y vida. Si prestas atención puedes escuchar la música lejana y, en ocasiones, no tan lejana de los centros municipales, embargando de alegría y jovialidad a sus asistentes.

Podemos encontrar simbolismo en sus monumentos y en sus calles. Con sus cafeterías que parecen congeladas en el tiempo, librería(s) llenas de magia e historias plasmadas en azulejos.

Oporto es la segunda ciudad más importante de Portugal, un destino que te deja con deseos de volver y disfrutar un poco más. Y es que es una ciudad que, sin duda alguna, enamora y maravilla. Por ese motivo, acá te comparto una lista de lugares de Oporto que disfruté mucho conociendo y explorando.

Del aeropuerto al centro de la ciudad.

El Aeropuerto Francisco Sá Carneiro se encuentra a 13 km. del centro de Oporto. Es enorme y es posible llegar a él, o al centro, por tren, bus o taxi/uber.

Bus: Con esta opción demorarás mas o menos lo mismo que yendo en metro, con la diferencia que tendrás que hacer una conexión con otro bus/tren. El ticket puedes pagarlo con tu tarjeta andante, la cual puedes adquirir en las estaciones de metro; pero también es posible pagar directamente al conductor del autobús aunque el pago se hace únicamente en efectivo.

Tren: Desde el aeropuerto sale la línea E (línea violeta), es la única que sale de acá y termina en la estación Trindade. El trayecto dura unos 25min y tienen una frecuencia de cada 30′, aunque podría variar en fechas festivas. Desde donde termina la ruta del metro es posible caminar hasta tu alojamiento, dependiendo de que tan lejos esté, o en su defecto pillar un autobús u otra línea.

Antes de subir al metro deberás adquirir la tarjeta de transporte (andante) tiene un coste de 0.6€ pero es recargable así que es aconsejable cuidarla y no perderla. Además, si no sabes a qué zona vas, en las máquinas para comprar los boletos encontramos una lista de las paradas y a que zona pertenece cada una.

Taxi: La opción más cara, aunque dependiendo si viajas en grupo quizás pueda salirte a cuenta. En uber te puede salir desde 13€ el viaje hasta tu hospedaje.

Centro Português de Fotografía.

El Centro Portugués de Fotografía, o antigua cárcel de Oporto, fue creado en 1997 y hoy en día es uno de los centros de preservación fotográfica más importantes de todo Portugal ya que guarda gran parte del patrimonio fotográfico del país, desde antiguas instantáneas nacionales e internacionales hasta cámaras fotográficas con más de 100 años de vida.

La construcción data del siglo XVIII y ha ejercido de tribunal de justicia y prisión de la ciudad. Esta albergó presos hasta los años 70, cuándo el dictador Antonio de Oliveira Salazar fue derrocado tras la revolución de los claveles.

Este museo de la fotografía cuenta con una exposición permanente cuyo acceso es gratuito y otras temporales, cuya historia podemos ver pasar entre las celdas que aún se mantienen y, en ocasiones, en antiguas salas de castigo; un viaje en el tiempo sobre la fotografía local e internacional pero, además, de lo que fue este recinto en años anteriores.

Antigua Cárcel Oporto / Centro de Fotografía Oporto

Esta antigua cárcel albergó a personajes importantes de la cultura local como fueron Camilo Castelo Branco y Ana Plácido quienes, entre 1860 y 1861 fueron residentes de esta prisión por adulterio y, como es de imaginarse, vivieron dos realidades muy diferentes.

Mientras Camilo Castelo Branco tuvo ciertos privilegios, como el de poder seguir escribiendo, de hecho fue durante este periodo que el autor escribió su obra más “perfecta” que es Amor de Perdiçao; pero Ana Plácido corrió con una suerte menos favorable, al privarsele de cualquier “ventaja” pese a su posición aristocrática. De hecho, esto puede verse representado en la estatua que encontramos en la plaza frente al museo.

La Antiga Cadeia da Relação no sólo albergó a estas figuras si no que también contó, entre sus reclusos, con José do Telhado o, popularmente conocido en el folklore local como el Robin Hood portugués, imagen de héroe que roba a los ricos para dar a los pobres que se ve aún más romantizada por Camilo Castelo Branco con quien entabla una amistad durante su tiempo en prisión y decide rendir homenaje a esa amistad en su libro Memórias do Cárcere.

Iglesia de los Clérigos.

Es un edificio de estilo barroco, ubicado en Rua de São Filipe de Nery, qué maravilla con su aspecto imponente.

Iglesia de los Clérigos

La historia de la Iglesia de los Clérigos se remonta a la Cofradía de los Clérigos y resultó de la fusión de tres instituciones de beneficencia creadas en la ciudad durante el siglo XVII, con el fin de socorrer a los clérigos en dificultades. La nueva institución acabaría por reunir, mediante limosnas y otras donaciones, capital propio, pero carecía de una casa propia para sus funciones religiosas, puesto que, en la época, la institución funcionaba en la Iglesia de la Misericordia, en Oporto.

La primera piedra se puso el 23 de junio de 1732, en presencia de Nicolau Nasoni, tocando todas las campanas de los diferentes templos de la ciudad al mismo tiempo para conmemorar el acto. Las obras se dieron por completamente terminadas en 1779, con la consagración de la iglesia el día 12 de diciembre de aquel año.

Basta con un corto vistazo para apreciar y deleitarnos con la belleza de este edificio. Sin embargo, cuando hacemos una rápida búsqueda en Google sobre la Iglesia de los Clérigos encontramos con que no está «sola» y es que al hablar de Clérigos, de una u otra forma, hablamos de la Torre dos Clérigos.

Esta es la torre más alta de Oporto, símbolo de la ciudad y con 250 años de historia ha desempeñado diferentes papeles para los ciudadanos de la urbe. Hoy en día es un mirador desde el cual tenemos unas hermosas de la metrópoli, a unos 75 mts de altura, y además es el tercer monumento más visitado a nivel nacional.

Las visitas a la torre son posibles todos los días (con algunas excepciones en fechas clave) de 9.00 a 19.00, aunque durante Semana Santa el horario nocturno fue alargado hasta las 22.00 es por ello que no está demás comprobar los horarios disponibles para las fechas de nuestra visita.

Iglesia Parroquial de Santo Ildefonso.

Su construcción comprendió desde 1709 a 1730, aunque esta primera etapa de la construcción no contaba con los campanarios. Posteriormente, en 1739, se añaden los dos campanarios que hoy vemos.

La nave es de tipo poligonal en estilo barroco. Las cornisas están rematadas en cada lado por esfera y frontones de fantasía.

Iglesia Parroquial de Santo Ildefonso.

En la fachada, las paredes están decoradas con 11.000 azulejos de Jorge Colaço, el mismo de la Estación Sao Bento, con escenas de la vida de San Ildefonso y alegorías de la Eucaristía. En el interior destacan ocho hermosas vidrieras de Isolino Vaz; dos pantallas pintadas por Domingos Teixeira Barreto; en el coro, un hermoso órgano de tubos y el retablo de estilo barroco y rococó de 1745, diseñada por Nicolau Nasoni e instalado y construido por el arquitecto Miguel Francisco da Silva.

Aunque la entrada es gratuita, aconsejo revisar los horarios para no coincidir con una misa o evento y ser irrespetuosos con los feligreses.

Lamentablemente, durante mi visita, o al menos en el horario en que me acerque, se encontraba cerrada y por tanto no pude visitar su interior. Sin embargo, su exterior me pareció fascinante no solo por sus azulejos, si no que su fachada por si sola cuenta una historia, principalmente, de lucha con el tiempo y el olvido.

Rua de las Flores de Santa Catarina.

El nombre de la calle proviene de los huertos llenos de flores del Obispo de Oporto, D. Pedro Álvares da Costa. Sin embargo, su nombre inicial fue “Calle de Santa Catarina das Flores”, esto a raíz de la devoción a Santa Catarina del Monte Sinaí que el obispo de Oporto profesaba a dicha santa.

La calle se abrió entre 1521 y 1525, al final del reinado de D. Manuel, y sería la carretera principal que conectaría la parte alta de la ciudad con la zona ribereña.

Con la apertura de la Rua das Flores, la plaza de São Domingos del siglo XVI también sufrió importantes transformaciones, albergando la primera «fuente redonda» de Oporto.

Y como si contara una historia, que el tiempo va borrando muy lentamente, podemos encontrar en las fachadas de algunos edificios una rueda con cuchillas, símbolo del calvario de Santa Catarina, este símbolo indicaba que esa era una de las propiedades del obispo.

La Rua de las Flores cuenta con gran cantidad de comercios, restaurantes y terrazas, así que es un buen plan para comprar un recuerdito, hacer una pausa durante la hora de la comida para luego continuar con nuestro itinerario o tan solo para tomarnos algo y dar por terminado nuestro día; pero como todo centro turístico los precios serán un poco más altos

Puente Don Luis I

Durante el siglo XIX, la ciudad de Oporto experimentaba un rápido crecimiento comercial que obligaba a mejorar las comunicaciones entre Miragaia, el barrio de pescadores de la orilla de Oporto, y Vila Nova da Gaia al otro lado del Duero y el puente colgante, un serie de embarcaciones unidas con cable metálico, no era suficiente para satisfacerlo. Se trataba de una mera solución temporal que más pronto que tarde necesitaría algo más permanente.

Es así que, a comienzos de siglo, el gobierno determina la apertura de concurso para la construcción de una plataforma metálica, después de que el gobierno no aceptara un proyecto de la firma Gustave Eiffel, que sólo contemplaba una plataforma al nivel de la ribera, con un sector levadizo en la parte central, aquel concurso impuso como condición necesaria la concepción de un puente con dos plataformas.

Puente Don Luis I – Vista del río Duero

El puente de Luis I es, con sus casi 400 metros de longitud en la parte superior y cerca de 300 metros en la parte inferior, junto con la Torre de los Clérigos, el símbolo por excelencia de Oporto. Que, además de conectar la ciudad de Oporto con Vila de Gaia, ofrece unas vistas estupendas de las puestas de sol.

Desde puente podemos ver Vila de Gaia y Oporto, los puentes vecinos, ambos lados de Duero y unas vistas de ensueño. Por la parte superior transita el tranvía y peatones y suele estar super concurrido por lo que, si estás pensando en hacerte una foto en él, toca armarte de paciencia y estar atent@ al momento adecuado.

Luego de un largo día de turismo es una gran opción para ver el atardecer y luego quedarse a cenar en Vila de Gaia.

Librería Lello

La librería Lello tiene su origen en 1869 bajo el nombre de «Librería Internacional de Ernesto Chardron», en este momento su propietario era otro, y varios años más tarde, cuando ya ha sido adquirida por los hermanos Lello y sufrido numeroso cambios de nombre, pasará a llamarse “Librería Lello e Irmão”, y lo conservará hasta día de hoy.

Es un hermoso establecimiento que atrae a cientos de miles de curiosos a lo largo del año.

Esto tal vez se deba a la creencia popular de que es la Librería de Harry Potter. Sin embargo, ya sea por su encanto o por el tiempo en que J. K. Rowling vivió en Oporto, esto no es más que un mito, pues la propia autora aseguró, en su cuenta de Twitter, que nunca visitó este lugar.

Pero falso o no, la magia se siente desde el momento en que posas la mirada en su fachada y es que, no por nada, es una de las librerías más bonitas del mundo.

Para poder acceder al lugar es necesario la adquisición de una entrada que puedes comprar a través de la página web o directamente en el establecimiento. Al comprar la entrada es posible usarla a lo largo del día y en principio tienes acceso “rápido” para entrar, aunque esto es relativo ya que es muchísima la gente que tiene esta librería en su lista de visitas obligadas en Oporto. Además, el coste de la misma, te lo deducen de cualquier compra que hagas.

El día que fui, me topé con una cola que parecía de 5 horas de espera. Sin embargo, en una hora o así ya estaba dentro, la gente no suele permanecer mucho tiempo dentro, es hacerse la foto y fuera. También, de acuerdo a la página oficial de Librería Lello, los horarios de menor afluencia suelen ser durante el mediodía y el final de la tarde.

Es cierto que es una edificación hermosa tanto por fuera como por dentro pero, en mi caso particular, me abrumó la cantidad de gente y lo cierto es que entorpecía todo, el desplazarse dentro del establecimiento, poder mirar los libros, hacer una foto y hasta para hacer la fila para pagar. Tal vez en mi próximo viaje intente con los horarios aconsejados de menos afluencia a ver si hay más suerte. 😅

Reloj FNAC

El reloj de FNAC o Galerias Palladium Clock es, a mi forma de verlo, una curiosidad más que uno de los tantos atractivos de la ciudad.

Cada 3 horas, entre las 9.00 y las 18.00, cuatro personalidades de la cultura portuguesa (San João, Almeida Garrett, Camilo Castelo Branco y el Infante Dom Henrique) salen de este reloj y, durante unos 2 minutos, van desfilando al son de las campanas. Pueden demorar un minutito o así en salir, por lo que no nos desesperemos si no son puntuales.

Yo fui a las 9.00 am y luego de caminar una cuadra escuché las campanadas, luego lo volví a intentar a las 18.00 y a esa hora si que hubo suerte; así que te aconsejo unos segundos de paciencia.

Tribunal da Relação do Porto

Es una obra del arquitecto Raul Rodrigues Lima, y se inauguró en 1961. Se construyó en un espacio ocupado anteriormente por un mercado de pescado y algunas casas particulares en la zona de la Cordoaria, cerca de la Torre dos Clérigos.

Se trata de un edificio característico del Estado de la dictadura portuguesa, monumental, sobrio y austero, pretende transmitir el poder del Estado y la fuerza del mismo.

Es un edificio cargado de simbolismo, por ejemplo, 5 esculturas que se encuentran entre los pilares do Palácio da Justiça, representando: la Doctrina, el Derecho Natural, la Ley, la Costumbre y la Jurisprudencia.

Estatua de la Señora Justicia

Pero aún más imponente, intimidante y siempre expectante, nos topamos con una estatua de siete metros de altura, obra del escultor Leopoldo de Almeida y que es la escultura en bronce más alta de Portugal, representando a la justicia, o lo que consideraba justicia aquellos en el poder. Y es que encontramos tres elementos que llaman poderosamente la atención y que pretendían transmitir un mensaje muy claro, la ausencia de venda en los ojos, indicando que ellos, los del poder lo ven todo, la balanza en posición de reposo junto al cuerpo dando a entender que la justicia no será equilibrada ni justa y la espada recogida recordando que el poder no estaba en el pueblo.

Estación São Bento.

Estación de Porto-São Bento

Con sus casi veinte mil azulejos, todos pintados a mano, es una de las estaciones más bonitas de Portugal y también de Europa. Aunque no es la estación principal si que conecta con varios destinos, entre ellos la Estación de Porto-Campanhã, la cual conecta con múltiples destinos locales e internacionales.

Recibe su nombre por el antiguo Convento de São Bento del Ave María sobre cuyas ruinas fue erigido. En 1834 fue decretada la extinción de las órdenes religiosas en Portugal, por Joaquim António de Aguiar, o “mata frades” (persona que mata frailes). Dicho decreto obligaba a la extinción inmediata de las ordenes masculinas y el confisco de sus propiedades y además a la extinción de los conventos. Sin embargo, las monjas de São Bento se negaron a abandonarlo y, finalmente llegaron a un acuerdo en el que se les permitía continuar en el convento PERO no aceptarían más novicias. La última abadesa del Convento de Avé Maria murió en 1892 (más de 58 años después de la extinción de las órdenes religiosas).

A día de hoy se dice que aún se puede escuchar a las monjas, en horas de la noche y de soledad, llorando o incluso rezando, pidiendo a Dios que les de fuerza y vida para poder salvar el convento. Pero con fantasma o sin él, esta estación es bellísima, no tiene ningún tipo de coste el acceso, a menos de que tengas previsto un viaje en tren.

Esta estación cuenta con baños y, sabiendo que el turista tiene vejiga pequeña, viene de maravilla. Si bien son de pago (0.50€) es un precio que no enriquece ni empobrece a nadie.

Serra do Pilar.

Serra do Pilar visto desde Oporto
Serra do Pilar visto desde Oporto

La construcción de este monasterio comienza en 1537. Fue creado después de la reforma de la Orden de los Agustinos, cuando los monjes del monasterio de Grijó fueron trasladados.

Se considera uno de los edificios más notables de la arquitectura clásica europea debido a la iglesia circular y al claustro. Aquí opera actualmente el espacio de difusión «Patrimonio al Norte» y, entre los múltiples miradores con los que cuenta la ciudad, este es uno de los mejores para ver el atardecer, una panorámica del río Duero, de la ciudad, etc. La desventaja que presenta es la subida ya que para el final del día mis fuerzas estaban por debajo del mínimo pero valió totalmente la pena.

La entrada tiene un coste de 2€, y funciona casi todos los días, los martes está cerrado. Puedes echar un vistazo a su página y terminar de convencerte para incluirlo en tu tour list.

Câmara Municipal do Porto.

Esta es una robusta e imponente obra, cuya construcción dio inicio en 1920 bajo por el arquitecto Antonio Correia da Silva y que se terminaría en 1955.

Câmara Municipal do Porto

De acuerdo con las historias locales esta es la tercera ubicación que tiene el ayuntamiento de Oporto. Inicialmente se deseaba construir esta sede un poco más arriba, en donde encontramos Iglesia de la Santísima Trinidad, sin embargo, los sacerdotes se negaron a ceder el terreno y su respuesta fue que o bien podían construir más arriba o más abajo, pero que la iglesia no se movería de donde se encontraba y se encuentra aún a día de hoy.

Ante esta negativa, los responsables del proyecto, se deciden a edificar la Câmara Municipal do Porto más abajo, justo frente a la iglesia, y coronar su obra con una torre de 70 metros que cubriría por completo la torre.

Aunque son cuentos locales, historias que pasan de boca en boca y no están basadas en ningún documento oficial, me resulta curioso y fascinante este tipo de historias ya que al final también forman parte de la cultura y creencias populares de cada lugar.

Capela de Nossa Senhora da Silva.

Todas las imágenes de la Virgen María, bajo los más diversos nombres o títulos, suelen ser veneradas en la planta baja de ermitas, capillas, iglesias o santuarios, lo que no es el caso de la imagen de Nuestra Señora de Silva. De hecho, la capilla de Nossa Senhora da Silva es la única capilla de la ciudad de Oporto, que conocemos, que está en el primer piso.

Pe. Luiz Antônio Pereira
Capela de Nossa Senhora da Silva

Al recorrer la Rua dos Caldereiros podemos toparnos un humilde edificio de apenas 2 plantas, de un tono amarillo viejo, coronado por un ave de piedra y demarcado por 2 edificios que le sacan, al menos, una planta de altura, nos topamos con la Capilla de Nuestra Señora da Silva.

La devoción a Nuestra Señora de Silva está vinculada a una antigua leyenda, según la cual una imagen de Nuestra Señora, en piedra ásperamente trabajada, fue encontrada por un albañil en medio de unos matorrales de «Silvas», estás plantas medicinales de la familia de la rosácea. Se decía que en la antigüedad crecían en el lugar donde se erigió una capilla.

Esta capilla pasa fácilmente desapercibida por su ubicación elevada, por los vecinos con los que cuenta a cada lado y, por supuesto, por no encontrarse en una calle principal. Vale la pena acercarse a conocerla, así solo sea para verla por fuera, como hice yo. Pues su simpleza y modestia la embargan de un atractivo casi maternal.

Iglesia do Carmo.

Este posiblemente sea el lugar más visitado y fotografiado de Oporto. La Iglesia do Carmo nos ofrece una fachada estilo rococó y, a un costado, una segunda fachada, esta de azulejos, obra de Silvestre Silvestri y cuya composición recuerdan la fundación de la Orden de las Carmelitas y el Monte Carmelo.

Iglesia del Carmen – Frontal

Es una obra extraordinaria, como todas las que encontramos en Oporto que, entre sus personajes y paisajes de azulejos blancos y azules, nos deleitan con su historia y cultura llena de color.

Esta fachada son en realidad dos en una, por un lado (a la izquierda) tenemos la iglesia de las Carmelitas y por otro lado (a la derecha) la iglesia del Carmen. Y, si prestamos atención, podemos encontrar incluso una tercera fachada; se trata de un frontis muy, muy estrecho que divide ambas iglesias y que puede ser visitada al igual los edificios con los que convive.

Los guías locales suelen dar dos razones diferentes para explicar la existencia de la delgada casa. Algunos atribuyen esto a la antigua ley, según la cual dos iglesias no podían compartir una misma pared. Otros dicen que la extraña casa fue construida para que las monjas y los monjes no se relacionasen demasiado entre sí.

destinoinfinito.com

Oporto es, sin duda alguna, un destino que disfruté mucho y es que todo Portugal ofrece color, sabor y mucha historia, por lo que tiene una oferta para todos los gustos.

Los lugares que acá comparto son, tal vez, de los más populares y conocidos, pero hay mucho para ver y disfrutar; tan solo hay que caminar mucho y equiparse para muchas horas de turisteo.

También te puede gustar:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.