Ginebra es una ciudad pequeña que cuenta con una población de alrededor de 400.000 personas.

Lejos de ser modesta, Ginebra es cuna de Rolex y es sede de organizaciones, a las cuales debe su fama, tales como las Naciones Unidas y la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Al llegar a Ginebra sientes que subes un estrato en la escala social y es que, a medida que vas recorriendo sus calles, puedes ver los grandes e inconfundibles carteles Hermes, Cartier, Louis Vuitton y otras grandes casas. Pero, aunque nuestro presupuesto sea ajustado (y el mío en especial), Ginebra es una ciudad maravillosa para descubrir y con dos o tres días bastará para ello, a menos que decidas ir a las zonas aledañas, para lo cual necesitarás unos pocos días más.

Ir del aeropuerto al alojamiento.

Ginebra es tan pequeña que incluso ir en bus, del aeropuerto al centro de la ciudad, nos toma tan solo 15 min. 😱

Anteriormente, al llegar a la ciudad, podías adquirir un billete gratuito que te permitía ir hasta el alojamiento, o al menos llegar al centro de la ciudad. Sin embargo, gracias a todo el tema covid, ya no más. 💔

Ahora los hoteles/hosteles te dan una tarjeta virtual con la que te puedes mover por toda la red de transporte. La recibes al momento de hacer el check in, por lo que el traslado del aeropuerto al alojamiento toca pagarlo, afortunadamente son solo 3 CHF.

Desde la terminal 1 también tienes la opción del tren, con salidas cada 5-7min.

Adicionalmente, tpg la empresa de transporte, pone a disposición de las/os viajeras/os madrugadoras/es tpgAérobus. Es un servicio gratuito que va desde las principales áreas urbanas hasta el aeropuerto de Ginebra, entre las 3:00 y 6:00 a.m.

Monumento Brunswick.

De estilo neogótico y ubicado en el Jardín des Alpes, este monumento/mausoleo fue erigido para Carlos II, Duque de Brunswick.

El duque era un personaje excéntrico; lingüista, músico y jinete, que pasó sus últimos años en Ginebra, ciudad a la que heredó toda su fortuna. Pero esta herencia venía con condiciones y, una de ellas, era que debía erigirse un monumento en su honor.

Monumento Brunswick

Según la página de turismo de Ginebra, este monumento es una “sorprendente réplica histórica” y, posiblemente, se deba a que nuestro excéntrico personaje dejó instrucciones de que su lugar de descanso eterno fuese una réplica de la tumba de la familia Scaligeri (en Verona).

Luego de la construcción del monumento, y con el dinero restante de la fortuna legada, se pudieron llevar a cabo otras obras como lo es el Grand Théâtre de Genève.

Jardin Anglais.

El Jadín Inglés debe su nombre al estilo de su diseño.

Mientras que los jardines de estilo francés se basan en un principio geométrico, con un orden decorativo en el que las flores y los setos toman un gran protagonismo, en el caso de los jardines de estilo inglés los caminos sinuosos y de vegetación aparentemente no domesticada, dan una impresión natural.

Dentro del parque podemos encontrar la fuente de las cuatro estaciones, el reloj de flores y el monumento de Ginebra. Además de tener vistas hacia el Lago Leman, con sus embarcaderos y aves acuáticas, y el Jet d’Eau en el fondo decorando las vistas.

Monumento Nacional Ginebra

L’horloge Fleurie.

Tan emblemático con el Jet d’Eau encontramos el reloj de Flores, o l’horloge fleurie, y nace en 1955.

Esta obra, compuesta de casi 6.500 flores, es una combinación perfecta de relojería y floricultura, que atrae miles de turistas y sus cámaras.

L’horloge Fleurie/Reloj de Flores

Su composición es renovada 4 veces al año con la finalidad de que las plantas que lo componen vayan en concordancia con las estaciones del año.

Este enorme mecanismo de relojería está ubicado en el Jardín Inglés, muy cerca de la estatua de Ginebra.

Además de todo lo anterior, el reloj de flores es uno de los puntos más fotografiados de Suiza y cuenta con el segundero más largo del mundo.

Jet d’Eau.

El monumento más emblemático y representativo de Ginebra.

Tiene su origen en la Ginebra de hace 125 años, cuando la industria relojera empleaba el agua del lago como fuente de energía para su maquinaria y ocupaban la zona alta de las casas para aprovechar cada minuto de luz.

Cuando los relojeros culminaban las tareas propias del oficio, los sistemas de agua se veían saturados y empezaban a experimentar un importante aumento de presión que no había por donde aliviar, acarreando problemas en los sistemas de agua.

Como solución a esta problemática, se instaló una fuente que permitiera controlar esos picos de presión fuera de las horas laborales. Y, es acá, cuando nace el Jet d’Eau, o al menos una versión mini de él.

Jet d’Eau

Aunque hoy día la ciudad no tiene ningún problema con sus sistemas de agua, este monumento, de 140 mts de altura (cuando está en funcionamiento) permanece como un recordatorio de la gran relevancia de la industria del reloj en Suiza.

Si bien está siempre en funcionamiento, esto podría variar según las condiciones climáticas o por mantenimiento.

Banco y promontorio Treille.

Es un banco, así sin más. Sin embargo, ostenta el título del banco de madera más largo del mundo: ¡120 metros!

Puedes encontrarlo bajo un viejo árbol cuyos insectos pueden predecir la llegada de la primavera, al menos eso dicen las historias locales. Pero, de acuerdo a la página oficial de turismo de la ciudad, y como para alimentar las historias, desde 1818, un oficial de la ciudad es responsable de registrar la aparición del primer insecto en este árbol, ya que esto marca la llegada de la primavera.

Además, ofrece una hermosa vista de Parc des Bastions, donde podrás encontrar el Monumento a la Reforma.

Monumento a la Reforma.

La Reforma Protestante, posiblemente uno de los movimientos más importantes, o tal vez el más importante, en la historia de Ginebra, fue un movimiento religioso que rechazaba las malas prácticas y abusos de las iglesias católicas y la opulencia que estas ostentaban.

Este monumento, conmemora a su más asiduo defensor, Juan Calvino. Personaje austero y severo cuyas ideas no solo influyeron en la religión sino que también en la política; impulsó la creación de la universidad de Ginebra, luchó contra la usura y fue defensor de los derechos del ciudadano a pie en participar en las decisiones políticas.

Monumento en honor a los Reformadores en Ginebra
Monumento de la Reforma

Más de cinco siglos han pasado desde el nacimiento de Juan Calvino y con ocasión de esto, además de sus aportes a la Reforma Protestante, hoy en día podemos encontrar en Prom. des Bastions el Monumento de la Reforma. Construido entre 1909 y 1917 con ocasión del cuarto centenario del nacimiento de Calvino. Aunque también podemos encontrar a otros representantes, a lo largo de la historia y del mundo, de la reforma.

Catedral Saint Pierre.

Data del siglo 12 y descansa sobre el punto más alto del casco antiguo.

Durante el año 1535, durante el periodo de la Reforma protestante, esta santa sede se convirtió en lugar de culto para los protestantes.

Costado de la Catedral de Saint-Pierre

La Catedral de Saint Pierre es sin duda espléndida, imponente, además de un mix de estilos, pero en su interior es sobria, quizás incluso un poco austera.

En el interior del edificio se presiente su pasado católico y a un lado y otro podemos ver como han sido removidos fragmentos de ese pasado para dar paso a su actual realidad.

Hay que recordar que una de las cosas que critica la fe protestante es la opulencia de la iglesia católica, además de que «no acepta la veneración de las imágenes de los santos.», por lo que los «lujos» e imágenes de santos y vírgenes fueron retirados.

Yacimiento Arqueológico.

Bajo los pies de la catedral encontramos el Yacimiento Arqueológico de la Catedral De San Pedro. La entrada está ubicada en el exterior de la santa sede, bajando unas escaleras que parecen escondidas.

Es un recorrido con audioguia de una hora aproximadamente, dónde podrás ir desentrañando la historia de lo que poco a poco fue convirtiéndose en lo que hoy día se conoce como la Catedral Saint-Pierre.

El tour consta de videos, algunas esculturas e incluso fotografías. Sin embargo, los estudios continúan y los descubrimientos hablan de una posible necrópolis y otros hallazgos que te invito a descubrir durante tu visita. 😊

Broken Chair.

Esta enorme silla, de 5 toneladas y 12 metros de altura, fue instalada frente a la entrada principal del Palacio de las Naciones Unidas en Agosto de 1997.

Broken Chair encarna la fragilidad y al mismo tiempo la fuerza, el desequilibrio y la estabilidad, la brutalidad y la dignidad.

Broken Chair

Esta obra, de Handicap International, es un símbolo del rechazo hacia las minas antipersonas y las bombas racimo, así como un llamamiento a los líderes de estado para hacer conciencia sobre el uso de estas.

Aunque su instalación estaba prevista por solo tres meses, fue tal su éxito que aún a día de hoy permanece vecina de las Naciones Unidas, como un recordatorio permanente.

Museo de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Debo confesar que era un poco escéptica con respecto a esta visita.

El recorrido empieza en la sala de los testigos, una habitación que da un poco de mal rollo ya que es toda oscura y en ella te encuentras con 12 holopersonas observándote.

Sala de los Testigos

A lo largo del edificio podrás ver y oír testimonios de refugiados, presos y colaboradores de la fundación e ir familiarizándote, poco a poco, con la historia de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y su labor. Es súper interesante e incluso conmovedor.

También encontramos proyectos de arte alusivos al impacto del calentamiento global y los desastres naturales.

Es un recorrido de unas 2 horas, si te tomas el tiempo de meterte de lleno en la experiencia. El coste de la entrada incluye una audioguia, la cual te ayudará a ir entendiendo mejor cada sala y, más globalmente, el recorrido.

Museo de la Cruz Roja y la Media Luna Roja

Luego de mi visita, tengo que reconocer que era muy general lo que conocía sobre la institución. Por lo que es un súper recomendado por mi parte.

Definitivamente volvería a Ginebra, aunque por supuesto, con un poco más de capital 😅 Es una ciudad muy linda y sus alrededores también tienen mucho para ofrecer.

Datos útiles al visitar Ginebra.

  • No se utiliza el mismo tipo de enchufe, aunque es posible conseguir algunos del tipo europeo.
  • El Geneva Travel Card, que facilita el hospedaje, suele incluir la entrada al Museo de la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Comprueba si es tu caso antes de adquirir la entrada.
  • El ticket de transporte, que facilita el alojamiento, no hace falta canjearlo o validarlo para comprar. Basta con mostrarlo, junto a una identificación, en caso que nos lo soliciten.
  • Ginebra es costosa y prácticamente todo será de pago. Sin embargo, una forma de ahorrar un poco es con la Geneva Pass, mi experiencia con el pase fue excelente. Acá te dejo el link por si quieres informarte un poco más antes de tomar la decisión.
  • Si quieres más ideas, de lugares para visitar, acá te dejo la segunda parte de esta entrada.

Estas son solo algunas ideas de lo que puedes hacer en la ciudad. Por supuesto, hay mucho más por ver y descubrir, si tienes algún consejo o recomendación no dudes en dejarlo en los comentarios. 😊


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